
Lo que tiene tener hijos es que a veces te planteas hacer cosas que, de otro modo, a lo mejor no harías, o tardarías mucho tiempo a hacer. El Palma Aquarium es uno de esos lugares que me moría de ganas por visitar en cuanto me enteré de su construcción y que, tras su inauguración, malas críticas y altos precios, descarté casi de inmediato. Pero cuando tienes que sacar a “los peques” para que no sean insufribles dentro de casa y buscas alternativas para evitar repetir en demasía te sueles replantear las cosas y decides ir incluso a lugares (aunque no sea este el caso) donde nunca habías pensado acudir.
Pues bien, hoy hemos visitado el mayor acuario de Mallorca, uno de los mayores de Europa y de los mejores (según se dice) del mundo. Y la verdad es que me ha sorprendido muy gratamente. El precio, aunque elevado, es claramente justificado cuando encuentras unas instalaciones tan bien construidas, cuidadas y “ergonómicas”. Un circuito muy bien organizado para que no pierdas detalle de nada, mucha variedad de especies y ecosistemas, el mayor jardín “de azotea” de España (el segundo de Europa) con una recreación de la jungla realmente exquisita.
Ni que decir tiene que mi hijo mayor (4 años y medio) ha disfrutado de lo lindo, pero es que yo también me lo he pasado en grande.
Total, más de 4 horas de estancia (contando que hemos almorzado allí mismo) que se nos han hecho a mi familia y a mi realmente cortas y donde no hemos tenido tiempo de aburrirnos.
No voy a inundaros de fotos personales del lugar, pues se pueden encontrar muchas de ellas por Internet y no se trata de hacer excesiva propaganda gratuita sino de un artículo de opinión, pero sí quiero dejaros con un ínfimo vídeo de la “pecera” más relajante que allí se halla. Espero que disfrutéis tanto viéndolo como yo lo he hecho filmándolo.
Yo también tengo pendiente de visitar este lugar. A ver si una día nos animamos.
En cuanto al video de la pecera, muy relajante, desde luego. Muy…relaj….zzzzzzzzzzzzzzz…
Relajante?? Yo he estado a punto de ir a ponerme unas gafas anaglíficas!! Las medusas más rojizas (o que les daba una luz rojiza) también tenían azul, como si estuvieran en 3D!! xDD
Chulísimo. Supongo que algún día yo también lo visitaré, si acaso cuando tenga peques! 😛
Jejeje, sí, es cierto, sobre todo un momento parece perfectamente una filmación 3D “en azul y rojo”. Efectivamente se trata de luces de colores que las van iluminando en diferentes tonos y la cámara de video, al estar el habitáculo en total oscuridad (salvo la pecera), e intentar enfocar, crea este efecto de “ghosting” en dos colores :-p…. y al encontrarlo “atractivo” decidí no retocarlo ;-).