Géneros y géneras…

El otro dí(o)a, Giobe y yo estuvimos con algunos amigos en una reunión(a) de “burocracia”, como representantes y representanta de una Asociación(a)  a la cuál pertenecemos. Como buenos y buenas  “políticos” y “políticas”, algunas de las personas y algunos de los personos con quienes nos reunimos, insistían en mantener el “lenguaje paritario” en el documento oficial que era motivo de la reunión(a).

Me parece muy bien. Pero tal insistencia me recuerda una duda que tengo al respecto: hacer que el género de las palabras sea equivalente al sexo de las personas, separando así en todo momento a hombres y mujeres y violando una de las premisas más importantes del lenguaje hablado (la economía); ¿de verdad eso va a favor de la igualdad entre sexos?

Cualquier comentario será bienvenido.

9 thoughts on “Géneros y géneras…

  1. Me parece absolutamente incorrecto utilizar tanta separación de sexos pues, tal como dices, según las reglas de la pragmática es básico ser breve y conciso en los mensajes, sobre todo, orales. Y, a no ser que se desee hacer un hincapié especial por algún motivo específico es esta separación de sexos, me parece algo absurdo e irrelevante puesto que desde siempre el plural genérico español ha sido masculino. Una cosa es “modernizarse” y otra muy diferente es “hacer el mono”…

  2. Con lo fácil que es utilizar l@s arrob@s XD.

    Ahora en serio, valoro todo lo que ha conseguido el feminismo, como movimiento político-social que es, desde los tiempos de la Revolución Francesa. Sin embargo meterse en estos berenjenales gramaticales me parece una estupidez.

  3. Gracias por vuestros comentarios y muy bienvenida, Regina. 🙂

    Como dices, yo también creo recordar del cole, que el plural de ambos géneros se forma con “-os” o “-es”, por lo que se considera de género (que no sexo), masculino.

    Sin embargo, en el post (para no poner arrobas :-P) también he “dudado” de escribir como toca a algunas palabras:
    -“día” – si es “EL otrO día”, es decir, de género masculino, ¿porqué no se escribe dío?
    -“reunión” y “asociación” – si son femeninas, ¿porqué suenan así de masculinas? ¿no deberían terminar en “a”?

    Yo creo que la terminación de las palabras, incluso en singular, aunque puede indicar el género (de la palabra), en ningún caso indica sexo. Si no, ¿de qué sexo estamos hablando cuando empleamos palabras que tradicionalmente se han venido considerando de género epiceno (por ejemplo: persona)? ¿y del género común (violinista, testigo)? ¿y qué significa el género neutro (lo neutro, vaya)? ¿y el ambiguo (el/la mar)?

    Pero aunque yo lo veo claro, y no me importa que se me designe con una palabra terminada en “-a” (ya sea de género epiceno o común) hay cantidad de gente que se siente ofendida cuando la palabra que lo designa es de un género que no se corresponde con su sexo. Dichas personas dicen estar a favor de la igualdad entre hombres y mujeres, pero prefieren separarnos continuamente usando palabras masculinas y femeninas (dividiendo plurales). A mí eso me parece “desigualdad”.

    A ver si alguien más se anima a comentar y arroja luz en el asunto…

  4. ¡¡¡¡¡Uuuuuuufffffff!!!!!! … a ver cómo empiezo…

    La “adecuación” del lenguaje NO SEXISTA (que no paritario) es algo que, de momento, sólo se ha “dado forma legal” en ámbitos muy concretos. De hecho el ordenamiento jurídico español no contempla una definición de lo que ha de entenderse por “lenguaje sexista”. Lo único en que podemos basarnos para “arrojar luz” en el asunto, y que nos “caiga” más o menos cercano lo encontramos en el “Informe sobre el lenguaje no sexista en el Parlamento Europeo”, aprobado por la decisión del Grupo de Alto Nivel sobre Igualdad de Género y Diversidad de 13 de febrero de 2008, en el que se destaca:

    “La finalidad del lenguaje no sexista o lenguaje neutral en cuanto al género es evitar opciones léxicas que puedan interpretarse como sesgadas, discriminatorias o degradantes al implicar que uno de los sexos es superio al otro, a que en la mayoría de los contextos el sexo de las personas es, o debe ser, irrelevante.

    La utilización de un lenguaje no sexista es algo más que un asunto de corrección política. El lenguaje influye poderosamente en las actitudes, el comportamiento y las percepciones. El Parlamento como institución respalda plenamente el principio de igualdad de género, y el lenguaje que se utiliza debe reflejar este hecho
    (…)

    La convención gramatical en la mayoría de las lenguas europeas es que, para los grupos que combinan ambos sexos, el género masculino se usa como ‘inclusivo’ o ‘genérico’, mientras que el femenino es ‘exclusivo’, es decir, que se refiere solamente a las mujeres. La utilización genérica o neutral del género masculino se percibe cada vez más como una discriminación contra las mujeres.
    (…)

    (a) Uso del masculino con valor genérico

    El género masculino posee un doble valor, como específico, referido a los varones, y como genérico, referido a ambos sexos. La utilización del masculino con valor genérico es mucho más frecuente en plural que en singular ya que los plurales masculinos de los nombres apelativos de persona se aplican a hombres y mujeres conjuntamente cualquiera que sea el número de ellos y de ellas en el grupo.

    No obstante, el uso del masculino genérico puede producir ambigüedades y confusiones que pueden dar lugar a una falta de visibilidad de las mujeres en el discurso, por lo que conviene recurrir a técnicas de redacción que permitan hacer referencia a las personas sin especificar su sexo. (…)”

    Bueno pues, después del “tocharro”, poco que decir, pues seguiría siendo una opinión única y exclusivamente personal: SOBERANA TONTERÍA (otra más) para tener a la gente “ocupada” pensando en cosas que no alteren el “buen funcionamiento” de la sociedad, “manejada por unos cuantos”, mientras éstos hacen y deshacen a su antojo… aunque bien pensado esto es “harina de otro costal”… :-p

    Por lo que yo entiendo y he visto estos últimos años el “lenguaje no sexista” se resume a escritos oficiales (ya sean gubernamentales o no, siempre que se traten de organizaciones “organizadas” -valga la redundancia- con un número considerable de miembros y con Convenios por en medio) y única y exclusivamente a la hora de dirigirse a personas. Vamos, que todo lo que se salga de “Buenos días a todos y a todas… “, “Estimados y estimadas… ” y poco más tiene, si cabe, menos importancia aún ;-).

  5. Muchas gracias por tu aportación, Micky. Puse “lenguaje paritario” entre comillas porqué fue la expresión utilizada, no porqué sea la correcta, pero agradezco que toques ese punto porqué me parece muy al hilo del post cualquier esfuerzo para hablar con propiedad.

    Así pues, la ley me da una respuesta algo circular a mi pregunta:

    ¿por qué se sienten ofendidas algunas personas cuando se refieren a ellas con un género que no se corresponde con su sexo? – pues porqué “el uso del masculino genérico puede producir ambigüedades y confusiones que pueden dar lugar a una falta de visibilidad de las mujeres”

    Pero es que ésa es mi pregunta… ¿por qué el uso del masculino genérico puede producir ese sesgo sexista?

  6. Bueno, tu pregunta es algo difícil de contestar desde luego… ¿Por qué yo pertenezco al género HumanO (masculino), sin embargo soy unA personA (femenino)? Por la misma regla de tres yo (y los hombres más sensibles con el tema) me podría sentir “agraviado” ¿no?…

    Como ya he “entredicho” y tal y como creo que sabéis que pienso, hoy en día (como desde siempre, aunque cambian las formas) se tiene que tener controlada a la sociedad de alguna manera para que no piense excesivamente por si misma, sino lo que “algunos” quieren que piense, y así poder “manejar los hilos” y mantener el “poder absoluto”. Desde siempre las fuerzas dirigentes del mundo (no sé como llamarles pero definitivamente no son los gobiernos de los países, sino los verdaderos “lords” del capitalismo, por ejemplo, hoy en día) se han basado en los “pequeños” movimientos sociales para magnificarlos a su antojo y conseguir sus objetivos; véase las religiones, los movimientos ecologistas y, como en el caso que nos ocupa, el movimiento feminista.

    Para no salirnos excesivamente del tema, aunque sí algo :-p, éste último movimiento (el feminista) muy loable por todo lo que significa y ha conseguido, podría haber quedado en mucho menos si no se le hubiera dado “bombo y platillo” de manera gubernamental ni se hubiera intentado legislar. Para nada quiero que penséis que no comparto la idea de que se regularice un tema tan importante como la paridad/igualdad de sexos, pero firmemente pienso que sin un motivo “mayor” tal vez no hubiera llegado tan alto como lo ha hecho… y ese motivo no es otro que el que ya he comentado: mientras se genere polémica la sociedad entrará en conflicto de una u otra manera, y mientras ésta se encuentra “entretenida” en conflictos más o menos banales (no el de la igualdad ni mucho menos, pero sí, por ejemplo, el de este artículo donde lo que discutimos es cómo puede ser que las palabras que hemos utilizado siempre sean ahora motivo de disputa) no se “meterá” en temas mucho más serios que podrían, incluso, hacer tambalear los cimientos de grandes empresas o gobiernos…

    Estamos en el siglo XXI, la gente ya no sale a la calle a luchar contra el sistema, nos han dado tantas herramientas y entretenimiento que, o bien se intentan abrir otros caminos para combatir (los que menos por desgracia) o bien reina la premisa de “ande yo caliente… ” … Y así nos va…

    No sé, esto es lo que pienso, y no voy a alargarme más en un tema que se sale en demasía del que debiera discutirse aquí. Sólo un último comentario al respecto: en nuestro país sí hay legislación para “garantizar” la igualdad de sexos en cosas mucho más importantes que el léxico (mismas condiciones laborales para ambos, mismos sueldos, misma consideración social en TODOS los ámbitos… ) sin embargo “quién más quién menos” SE LOS SALTA A LA TORERA, lo sabemos todos, y ¿qué se está haciendo?, ¿cuánto rudo mediático se forma?…

    ¿De verdad creéis que es más importante aclarar cómo diversificar, más si cabe, nuestra ya de por sí riquísima lengua para que un sexo u otro no se sienta ofendido U OFENDIDA (por supuesto)? :-p

    He dicho ;-).

  7. Gracias por la versión extendida de tu comentario, Micky. Lo cierto es que me parece que esa es la realidad: mientras ciertos colectivos luchan para reducir la ambigüedad percibida de nuestro idioma por los mismos u otros colectivos, se dedica menos esfuerzo a lo que de verdad importa, la igualdad a la práctica. Y mi “queja” sigue ahí: ¿no se dan cuenta de que el esfuerzo en separar hombres y mujeres también es hacerlos diferentes? Si somos iguales deberíamos estar todos en el mismo saco. La forma de decirlo es lo de menos.

    Es una pena que desde Primus no lleguemos a demasiada gente, porqué todo ésto es para reflexionar.

  8. Pingback: Primus Inter Pares » Imagina Palma

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