Hace tiempo que no hablamos por aquí de Arte en Rueda, y ahora que se acerca el fin de su espectáculo más emblemático no puedo dejar de hacerlo.
La primera vez que vi a estos cómicos fue precisamente con Improvisto. En una sola noche, me enseñaron a reír (sí, sí, yo también creía que sabía), me mostraron que el teatro improvisado también es teatro y aprendí que participar voluntariamente de un espectáculo es una de las experiencias más gratificantes que existen.
Presentaron el espectáculo tal que así: “nosotros no tenemos ideas, así que ustedes nos dan ideas y lo demás corre a nuestro cargo”. Como siempre digo, viene a ser algo así como “el público propone y Arte en Rueda dispone” como si de auténticos Dioses del humor se trataran. Y es que estos cuatro chicos, con el espectáculo que próximamente despiden, elevaron un día la improvisación a cotas que yo creía imposibles: si aquella noche un guionista hubiera plasmado sobre el papel todo lo que sucedió sobre el escenario, hubiera tenido en sus manos el mejor guión de comedia jamás escrito.
El próximo 15 de marzo, a las 21.30h en el Teatro de Lloseta, seguro que vuelve a suceder. Yo no pienso perdérmelo.
Improvisto antes de empezar su gira por Barcelona. Bonita imagen de despedida.


GRAAAAAANDEEEEEEES Arte en Rueda, muy recomendables sin duda.