Disney recupera el trono

Empecemos por el final. Cuando salí del cine lo único que pensaba y notaba era que acababa de recuperar la fe en el cine de animación. Me sentía como el protagonista de “Qué bello es vivir!”, un George Bailey cualquiera que recupera la ilusión por las cosas pequeñas de la vida. ¿Cómo me lo he podido pasar tan bien con una peli de animación? No me ocurría algo así desde la época dorada de Pixar…echaba de menos esa sensación. Estoy ante mi propio milagro navideño.

“Y así Aleksander aprendió el verdadero significado de la navidad”

Modo Drama ON

Han sido sido años y años de desolación, me encontraba perdido y sin rumbo desde que Pixar perdió el norte y le entró la vena comercial, una secuela/precuela tras otra, esperando reencontrarme con la magia que me hizo soñar. Al final lo único que hallaba era otra anodina y prescindible película. Maldición!, mi corazón había sido presa de la traición pues habían vuelto a jugar con mis sentimientos. Y así una y otra vez, de manera que mi esperanza se fue apagando poco a poco…

Al principio fue solo un rumor. Algo tan delicado, tan frágil, que su sola existencia parecía algo improbable, cómo una estrella fugaz en medio de una tormenta, como el silencio, que si pronuncias su nombre desaparece. Enredados fue la primera señal de que algo había cambiado, parecía posible que Disney hubiese encontrado su propio camino, recuperando la magia que una vez nos cautivó a todos hace muchos años, antes de…Pixar (una lágrima recorre mi mejilla cuando pronuncio su nombre). Aún así fui escéptico, puede que todo fuese un espejismo, no creía en los milagros pues no quería volver a caer en el desamor, mi corazón era de piedra y no dejaría que nadie lo dañara de nuevo. Pero hete aquí, con todas las penurias pasadas a mis espaldas, que vuelvo a tener fe, vuelvo a ser feliz, soy el George Bailey que vuelve a creer en el espíritu de la navidad.

Modo Drama OFF

Contar cuentos en navidad está más visto que los tebeos, pero ese elemento de familiaridad nos sigue gustando aunque muchos no lo admitan y también es uno de los ingredientes principales de la factoría Disney. Un momento, ¿Frozen no será otra adaptación de un cuento de Hans Christian Andersen? Pues si, y aunque poco conocido, “La Reina de las Nieves” es considerado uno de los mejores cuentos del autor. ¿Esto no será más de lo mismo?, ¿otra peli Disney fantástica de príncipes valientes y doncellas en apuros? Aunque no deja de lado el inconfundible sello clásico Disney, consigue innovar y ofrecer diversión a raudales para todas las edades. Es interesante ver lo que puede ofrecer esta compañía, completamente en auge tras Enredados y Rompe-Ralph y que ahora mismo está en la cima del cine de animación, por encima de Pixar (me duele el alma) y el resto.

– “Khaleesi!, Khaleesi! Queremos ver dragones!”
– “Ya está bien con la bromita…”

Príncipe conoce a princesa. Príncipe y princesa se enamoran. Ups!, el villano de turno parece que no está de acuerdo con esto y quiere destruir esta relación y ya de paso apropiarse del pacífico y hermoso reino heredado por ambos. Pero tranquilos, nuestros príncipes cuentan con el poder del amor verdadero de su lado, y sabemos que contra eso no hay mal que lo derrote. Tras incontables aventuras el villano cae finalmente derrotado y todo el mundo lo celebra al ritmo del amor. Esta historia nos es mas o menos familiar, ¿no? Bien, pues aquí llega Disney y crea Frozen para dar una vuelta de tuerca a sus propias historias clásicas, redefiniendo el concepto de amor verdadero y manteniendo ese tono fresco y desenfadado que ya logró con Enredados. Si todo gira entorno a Elsa y Anna, las hermanas que protagonizan este cuento, ¿entonces no tenemos historia de amor romántica? Por supuesto, aunque Disney desmitifica el amor a primera vista y ofrece un punto de vista algo más realista. Por esto y más cosas (la relación entre las hermanas es bastante compleja) es posible que se hayan arriesgado con el público infantil, pues muchas cosas no las entenderán. Pero tranquilos, los de Disney son listos y saben darles a los niños lo que les gusta: canciones y risas.

Estamos ante una película con muchas canciones, un montón. Cantan hasta para pedir la hora. El toque clásico que acompaña a todas la pelis Disney llevado al límite pero con elegancia y con un toque atrevido. Aunque musicalmente son un batiburrillo de pop juvenil modernillo (existe este género, ¿no?), las canciones son “frescas y vibrantes” (Jordi Cruz dixit) y en algunos casos hasta desternillantes. Mención aparte merece Olaf, el muñeco de nieve que sueña con que llegue el verano. Personaje para la historia de la animación, y si no al tiempo:

¿Podemos considerar esta joya un clásico Disney con mayúsculas? Frozen tiene todos los ingredientes para serlo: buena historia, personajes bien construidos y desarrollados, grandes dosis de humor, un toque de drama (realmente bien conseguido), una animación que quita el hipo y sobre todo muchas canciones. Todo ello la convierten ahora mismo en el referente a tener en cuenta en cuanto a cine de animación. A día de hoy, y dudo que me equivoque, estamos ante la próxima ganadora del Oscar a mejor película de animación. Hola de nuevo Disney, hasta pronto Pixar.

3 thoughts on “Disney recupera el trono

  1. Gracias por la crítica, Alek! Pinta muy interesante aunque admito que me da algo de miedo que canten tanto… 😛

    Y no te perdono que hayas metido a Leticia Sabater en esto…

    xD

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *