
Mucho mejor. No se podría hacer una reseña de esta monumental obra sin el tema de T-Rex de fondo.

20th Century Boys en un manga de ciencia ficción y misterio escrito y dibujado por Naoki Urasawa. Se trata de un serial que se ha ido publicando entre los años 1999 y 2007 de gran éxito en Japón, y conocido por la mayoría de aficionados al manga/cómic del resto del mundo. Yo la defino, aunque no sea una comparación de lo más acertada, como el Watchmen japonés.
Urasawa debe de ser un tipo de lo más meticuloso y perfeccionista, de lo contrario es imposible concebir razones de peso para entender cómo pudo crear semejante obra. 20th Century Boys posee decenas de personajes, cada uno con su propia linea argumental, transcurriendo durante un espacio temporal de casi 50 años. Y además no es que transcurra de forma lineal, sino que mediante flashbacks hay que ir descifrando los misterios que se nos van planteando durante toda la obra, planificados por el autor al milímetro. Sin duda un esfuerzo titánico.
Pero, ¿de qué va todo esto? Bien, todo empieza cuando un amigo de la infancia de Kenji, protagonista de esta historia, muere en extrañas circunstancias. A la vez empiezan a suceder extraños acontecimientos, gente que desaparece o muere, etc. y cuya única pista que dejan es un extraño símbolo.

Al parecer es el símbolo que utiliza un misterioso personaje, conocido como Tomodachi (en España traducido como Amigo), un líder de una extraña secta que está planeando algo terrible: conquistar el mundo. Y todo parece indicar que existe relación entre la muerte de su antiguo compañero y de lo que planea Amigo. Lo que realmente preocupa a Kenji, es que todo lo que está sucediendo en la actualidad tiene relación con algo que ocurrió cuando era niño. Los extraños acontecimientos, el símbolo…todo le resulta muy familiar. Para ello deberá encontrar y convencer a su grupo de amigos de la infancia de que algo extraño está sucediendo, algo que por extraño que parezca, guarda relación con la infancia que todos compartieron, y deberán luchar por averiguar qué está sucediendo, así como combatir a ese extraño personaje que se hace llamar Amigo.

La verdad es que es complicado hacer una sinopsis sin soltar ningún spoiler, debido sobre todo al complejo desarrollo narrativo. Uno de los puntos fuertes de 20th Century Boys es, precisamente, su narrativa, con constantes saltos atrás y adelante en el tiempo, y/o con bruscos cambios de linea argumental. Tan pronto estás centrado en la historia de un personaje, y en la siguiente página te encuentras con la historia de otro nuevo personaje. No sabes ni quién es ni qué está sucediendo, pero intuyes que es algo importante. El principal atractivo es el de ir encajando todas las piezas que se nos van presentando de manera aparentemente desordenada. Digamos que tiene un aire a Perdidos en este sentido. Pero un momento, Perdidos es posterior a 20th Century Boys, así que tampoco inventaron nada del otro mundo y realmente es injusto comparar una serie de televisión con un manga. Tal vez la comparación más acertada (o no) es Watchmen. Cuidado, no trato de comparar a Naoki Urasawa con Alan Moore, sino de algunas influencias del segundo sobre el primero.
El estilo narrativo mediante saltos espacio-temporales, personajes muy bien construidos, cuyas vidas pasadas influyen en los actos del presente, magníficas transiciones entre algunas historias, etc. Todos estos elementos tan “Watchmenianos” están presentes en 20th Century Boys. Por lo demás carece de ese crudo realismo tan característico de Moore, por lo que podríamos calificar a la obra de Urasawa casi “para todos los públicos”. Al fin y al cabo la historia está protagonizada por niños que , en algunos casos, no han acabado de madurar, movidos por un sueño infantil de salvar al mundo. O quizás no sea algo tan infantil, después de todo.

En definitiva, una apasionante historia, que ofrece horas de entretenimiento asegurado (más de 4000 páginas), especialmente para aquellos que ya desde niños han amado el género del misterio y la ciencia ficción. Con grandes dosis de acción y drama, Urasawa consigue grandes momentos muy emotivos, así como épicos. Y sobre todo sorpresas, muchas sorpresas. Grandes giros inesperados que dejarán a más de uno boquiabierto.
Vamos a recuperar nuestro símbolo!!
Magnífica reseña. E interesante obra que no he tenido el placer de leer.
Aprovecho para decir que me estoy leyendo Monster, del mismo autor, y me está pareciendo una puñetera obra de arte. No me enganchaba tanto a algo así desde El Largo Halloween 😮
Thriller policíaco/psicológico y misterio en estado puro.